Ilustración de un camino que se bifurca hacia un consultorio propio y hacia un edificio compartido

Decisiones de práctica privada

Consultorio propio o por horas: cómo saber cuál te conviene

No es una cuestión de prestigio ni de etapa profesional. Se decide con tres cuentas, y las tres dependen de cuántas horas vas a usar el espacio.

5 minutos de lecturaWeHeal · Polanco, CDMX

Ilustración de un camino que se bifurca hacia un consultorio propio y hacia un edificio compartido

La discusión suele plantearse mal. Se habla del consultorio propio como la meta y del consultorio por horas como el escalón previo, cuando en realidad son dos estructuras de costo distintas y cada una gana en un escenario diferente.

Cuenta 1: cuántas horas usas el espacio de verdad

Anota tus consultas de las últimas cuatro semanas y multiplica por la duración real de cada una, incluyendo el tiempo entre pacientes. La mayoría descubre que usa el consultorio bastantes menos horas de las que imaginaba.

Un local propio se paga completo, se use o no. Si lo ocupas veinte horas al mes, estás pagando alrededor de setecientas horas de disponibilidad para usar veinte.

La regla práctica

  • Menos de una jornada completa a la semana: el modelo por horas gana con mucha diferencia.
  • Entre uno y tres días a la semana: sigue ganando el modelo por horas, aunque la brecha se acorta.
  • Agenda llena de lunes a viernes: aquí es donde el consultorio propio empieza a tener sentido.

Cuenta 2: el punto de equilibrio

Un consultorio propio en Polanco cuesta alrededor de $45,000 al mes contando renta, servicios, recepcionista, limpieza, RPBI, agenda y amortización del equipo. Divide esa cifra entre tu tarifa de consulta y te sale el número de pacientes que necesitas solo para no perder dinero.

La pregunta que sigue

¿Ese número de pacientes ya lo tienes, o lo estás proyectando? Si es lo segundo, el costo fijo va a correr mientras tú construyes la agenda. Ese desfase es lo que hace cerrar consultorios en el primer año.

Cuenta 3: cuánto cuesta equivocarse

Aquí es donde el modelo por horas gana casi siempre, incluso para quien podría pagar el propio.

  • Consultorio propio: dos meses de depósito, doce meses forzosos y una inversión en equipamiento que no se recupera si cambias de plan.
  • Por horas: un mes de depósito, contratos desde tres meses y cero inversión en equipar.

Si la zona no funciona, si el perfil de paciente no era el que esperabas o si tu especialidad requiere otro tipo de espacio, en un esquema puedes corregir en tres meses y en el otro no.

Verlo pesa más que leerlo

El recorrido toma 20 minutos, no tiene costo y no compromete a nada.

El escenario mixto

Hay una tercera opción que se usa poco y funciona bien: mantener el consultorio principal donde ya tienes pacientes y abrir horas en otra zona para probar demanda antes de comprometerte. Es la manera más barata de saber si una segunda ubicación se sostiene.

Al final el criterio es uno solo. Si tu agenda ya no cabe en el espacio, conviene el propio. Si todavía la estás construyendo, cada peso fijo que evitas es un peso que puedes poner en conseguir pacientes.

Ven a ver el consultorio antes de decidir

El recorrido toma 20 minutos, no tiene costo y no compromete a nada. Ves el consultorio, la sala de espera y la recepción, y resolvemos tus dudas del contrato ahí mismo.

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