Abrir consulta
Qué necesitas para abrir consulta privada en CDMX
La lista es más corta de lo que parece, pero tiene un orden. Estos son los requisitos que sí aplican y en qué momento toca cada uno.

Abrir consulta privada en la Ciudad de México combina dos cosas distintas: lo que te habilita a ti como profesional y lo que habilita al espacio donde atiendes. Confundirlas es la causa de la mayoría de los retrasos.
1. Lo que te habilita a ti
- Título y cédula profesional vigente. Es el requisito base para ejercer.
- Cédula de especialidad, si vas a anunciarte como especialista.
- Registro ante el SAT y la forma de facturar tus honorarios.
Esto viaja contigo: no depende del consultorio donde atiendas.
2. Lo que habilita al espacio
Aquí está la parte que más confusión genera. El aviso de funcionamiento ante COFEPRIS corresponde al establecimiento, no al profesional que atiende. Es una notificación a la autoridad sanitaria de que ese lugar opera como establecimiento de atención médica, junto con el aviso de responsable sanitario.
Desde la reforma publicada en el Diario Oficial de la Federación el 3 de junio de 2014, el artículo 200 Bis de la Ley General de Salud pide que el aviso se presente cuando menos treinta días antes de la fecha en que se pretende iniciar operaciones. Antes de esa reforma el plazo era de diez días después de abrir.
Por qué importa la diferencia
Si rentas un consultorio dentro de una clínica que ya tiene su aviso de funcionamiento vigente, ese trámite ya está resuelto para el espacio. Si abres un local por tu cuenta, el trámite y el responsable sanitario te tocan a ti, con treinta días de anticipación.
3. Lo que exige el manejo de residuos
Si tu consulta genera residuos peligrosos biológico-infecciosos, entras en la NOM-087-ECOL-SSA1-2002. Un consultorio suele clasificar como generador Nivel I, hasta 25 kilogramos al mes, con un plazo máximo de almacenamiento temporal de treinta días. La recolección la hace una empresa autorizada y hay que llevar registro.
Cuando rentas dentro de una clínica, esto normalmente viene resuelto: bote de RPBI en el consultorio y contrato de recolección del edificio.
4. El espacio
Un consultorio necesita, como mínimo, área de consulta separada, lavabo con agua corriente, mobiliario clínico según tu especialidad y condiciones de privacidad para el paciente. Esa lista sube el costo de arrancar más de lo que la mayoría calcula.
Los cuatro paquetes de horas
Inicial 5 horas $1,575 · Básico 10 horas $2,650 · Profesional 20 horas $4,300 · Premium 40 horas $6,600, más IVA al mes. Sin anualidad y sin aval.
5. Lo administrativo del día a día
- Cómo agendas y confirmas citas.
- Cómo cobras: efectivo, terminal o transferencia.
- Dónde guardas el expediente clínico, que es responsabilidad tuya como profesional que lo integra.
- Quién recibe al paciente cuando llega.
Nada de esto es un trámite, pero define si tu consulta funciona o se te complica desde la primera semana.
El orden que ahorra tiempo
Primero define dónde vas a atender, porque de ahí dependen los trámites del espacio. Después resuelve lo tuyo como profesional, que es lo más rápido. Y al final lo administrativo, que se puede ir ajustando.
Quien lo hace al revés termina con cédula lista, agenda armada y sin consultorio donde atender.
Información general con fines orientativos, no asesoría legal. Verifica los requisitos vigentes en gob.mx/cofepris antes de iniciar cualquier trámite.
Ven a ver el consultorio antes de decidir
El recorrido toma 20 minutos, no tiene costo y no compromete a nada. Ves el consultorio, la sala de espera y la recepción, y resolvemos tus dudas del contrato ahí mismo.
